La filosofía, la historia, la psicología, el arte, la antropología, la actualidad... de la mano, sobre todo, de Ortega y Gasset, el pensador más importante de todos los tiempos en lengua española
jueves, 14 de mayo de 2026
¿ESTAMOS VOLVIÉNDONOS ESQUIZOFRÉNICOS?
lunes, 11 de mayo de 2026
FILOSOFÍA AL ALCANCE DE TODOS
“La filosofía contiene en sus propias entrañas, desde hace veintiséis
siglos, un insulto perpetuo, inagotable. Haber filosofía en el mundo significa,
sin remedio, existir en el mundo, tácito o sonoro, este grito: ¡El ser viviente
que no es filósofo es un bruto! En el orbe intramundano todo lo que no es
filosofía es sonambulismo, y los animales se caracterizan por su existencia
sonambúlica (…) Después de su edad heroica en Jonia y la Magna Grecia, en
Mileto y en Elea, los filósofos han procurado dulcificar la cosa envolviendo el
insulto en melifluencia. Sócrates dirá en la Apología: «Una vida sin filosofía
no es vividera para el hombre.» Aristóteles dirá: «Todas las demás ciencias que
no son filosofía son más «necesarias» que ésta, pero ninguna es más importante.»
Réstense los eufemismos y se tropezará con el insulto” (Ortega y Gasset[1])
miércoles, 6 de mayo de 2026
LA CREATIVIDAD EXIGE DESPRENDIMIENTO
Las musas aguardan en la frontera de las cosas, allí donde
la utilidad que estas rinden acaba y empieza el reino de lo superfluo, para
desde allí comenzar a ejercer su función fecundadora. “Nadie ignora que el significado
originario de la palabra ‘musa’ es ocio, y ocio en el sentido clásico quiere
decir lo opuesto a trabajo útil; no es un no hacer, sino el trabajo inútil, el
trabajo sin soldada ni material beneficio, el esfuerzo que dedicamos a lo
irreal, a lo supremo. Yo tengo para mí que los grandes hombres han debido
siempre mucho más a este ocio viril que a las musas de carne y hueso. En el
caso Leonardo no hay duda: la mujer concreta, esta mujer, aquella mujer, le fue
por completo superflua; no amó jamás (…) Ni amó a las mujeres ni fue amado de
ellas, destino común a los temperamentos especulativos que no descienden nunca
de la contemplación para meterse en la batalla de la vida, que no salen nunca
de sí mismos para fundirse en los demás”[1].
Por tanto, la perspectiva sobre las cosas que Leonardo tenía le llevaba a mirar
más allá de ellas, hacia el horizonte, en el que ya no queda apenas mundo que
percibir.
sábado, 25 de abril de 2026
COMPRENDER ES ASIMILAR LO NUEVO A LO YA CONOCIDO
“En
nuestro pensar, lo esencial es ordenar el material nuevo en los planteos
antiguos (lecho de Procusto), igualar lo nuevo a lo viejo” (Friedrich
Nietzsche[1])
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“El
análisis es la operación que conduce al objeto a elementos ya conocidos, es decir,
comunes a este objeto y a otros. Analizar consiste, pues, en expresar una cosa
en función de lo que no es ella misma” (Henri Bergson[2])
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“No
hay verdad en nuestro pensar si no hay una verdad anterior a uno, la verdad de
ser, de ser el que auténticamente se es” (Ortega y
Gasset[3])
[1] Friedrich
Nietzsche: “La voluntad de poderío”, Madrid, Edaf, 1980, p. 275.
[2] Henri
Bergson: “El pensamiento y lo moviente”, Madrid, Espasa-Calpe, 1976, p. 150.
[3] Ortega y
Gasset: “No ser hombre de partido”, O. C. Tº 4, pp. 77 a 79.
domingo, 19 de abril de 2026
POR QUÉ UNA VIDA DIFÍCIL ES MEJOR (ORTEGA, JUNG Y ADLER LO EXPLICAN)
¿Es posible que una vida demasiado fácil empobrezca al ser humano? En
este vídeo exploramos una idea tan provocadora como profunda: los problemas no
son un obstáculo para la vida humana, sino el motor mismo del pensamiento y del
desarrollo personal. Partiendo de algo tan cotidiano como aprender a montar en
bicicleta, veremos cómo el ser humano convierte las tareas difíciles en
automatismos que ya no requieren esfuerzo consciente. Pero entonces surge una
pregunta fundamental: si lo automático es más rápido y eficiente, ¿para qué
sirve el pensamiento? La respuesta nos conduce a una tesis central: el
pensamiento existe para enfrentarse a problemas nuevos. Por eso, más que un ser
que posee soluciones, el ser humano es un ser portador de problemas. La
inteligencia no se mediría tanto por la cantidad de respuestas que tenemos,
sino por el tipo de problemas que somos capaces de afrontar.
A lo largo del vídeo veremos cómo esta idea aparece en pensadores como
Ortega y Gasset, Carl Jung, Alfred Adler o Nietzsche, y cómo muchas crisis
personales, neurosis o conflictos interiores pueden convertirse en un impulso
para el crecimiento de la personalidad. También exploraremos por qué el
lenguaje, la literatura y la escritura desempeñan un papel tan importante en la
comprensión de nuestra propia vida, y cómo autores como Murakami, Joan Didion o
Paul Auster entendían la escritura como una forma de descubrir lo que realmente
pensamos.
Finalmente, el vídeo plantea una pregunta inquietante para nuestro
tiempo: si la tecnología y la inteligencia artificial empiezan a resolver cada
vez más problemas por nosotros, ¿qué ocurrirá con la facultad humana de pensar?
¿Podría una vida sin problemas acabar debilitando aquello que nos hace
verdaderamente humanos?
Una reflexión filosófica y psicológica sobre los beneficios inesperados
de una vida problemática.
lunes, 13 de abril de 2026
EL UNIVERSO ES UNA TAREA
“Solo existe una manera de hacer frente a la vida: tener siempre una tarea que cumplir” (Palabras pronunciadas por Harvey Cushing, el mayor especialista de cirugía cerebral de todos los tiempos)(1)
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Se entiende, desde esta perspectiva, que la vida no es un simple azar,
sino el resultado último de una intención, de una búsqueda que lleva a cabo el
universo, que persigue la Creación. Schopenhauer decía que la vida y el
universo eran consecuencia de una “voluntad ciega”. Pero desde esta otra forma
de verlo, esa voluntad no es ciega, sino que se mueve en la dirección que lleva
hacia mayor complejidad, mayor belleza, mayor perfección… Es decir, en la
dirección que marca el sentido, aquella finalidad. La conciencia es el último
resultado, el más acabado, de la evolución hacia esa finalidad. Por tanto, la
conciencia, y la mente que la aloja, serían la función y el órgano que
respectivamente surgieron para dar cumplimiento a esa intención, a ese sentido.
miércoles, 8 de abril de 2026
¿TIENE SENTIDO LA VIDA?
“El sentido no solo
debe sino que también puede encontrarse, y a su búsqueda guía al hombre la
conciencia. En una palabra, la conciencia es un órgano del sentido. Podría
definírsela como la capacidad de rastrear el sentido único y singular oculto en
cada situación” (Viktor E. Frankl(1))
DÑDÑDÑDÑDÑDÑ
“Gran mérito contraído por (C. G. Jung) que tuvo la osadía de atreverse
a definir en su tiempo, es decir, en los primeros años del siglo, la neurosis
como ‘el sufrimiento del alma que no ha encontrado su sentido’ ” (Viktor E. Frankl[2]).
[1]
Viktor E. Frankl: “Ante el vacío existencial. Hacia una humanización de la
psicoterapia”, Barcelona, Herder, 1980, p. 31
sábado, 4 de abril de 2026
¿TODO TIENDE A LA UNIDAD?
“La realidad no es más que el síntoma de que
una cosa ejerce influjo sobre todas las demás y de ellas lo recibe, de que una
cosa es necesaria para que el resto subsista. Porque los sapos silban al
crepúsculo en sus hoyos, hilan las princesas en sus camarines” (Ortega y Gasset [1]).
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“Por mundo entendemos la ordenación unitaria
de los objetos” (Ortega y Gasset[2]).
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“El profesionalismo y el especialismo, al no
ser debidamente compensados, han roto en pedazos al hombre europeo (…) El
desmoronamiento de nuestra Europa, visible hoy, es el resultado de la invisible
fragmentación que progresivamente ha padecido el hombre europeo” (Ortega
y Gasset[3]).
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“Los viejos maestros no eran pintores de
fragmentos como nosotros” (Paul Cézanne(4)).
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“No es una época para terminar nada. Es una
época de fragmentos.” (Marcel Duchamp en una conversación
con Anaïs Nin en 1934[5])
[1] Ortega y
Gasset: “Azorín, primores de lo vulgar”, en “El Espectador”, Vol. II, O. C. Tº
2, pp. 182-183.
[2]
Ortega y Gasset: “Introducción a una estimativa”, O. C. Tº 6, p. 318.
[3] Ortega y
Gasset: “Misión de la Universidad”, O. C. Tº 4, p. 325.
[4] Paul
Cézanne citado por Ernst Fischer en “La necesidad del arte”, Barcelona, Altaya,
1999, p. 87.
[5]
Bernard Marcadé, Marcel Duchamp (biografía), Libros del Zorzal, 2008, p. 66.
lunes, 30 de marzo de 2026
MENOS MAL QUE LA CIRCUNSTANCIA NOS LIMITA
martes, 24 de marzo de 2026
Introducción a "EN TORNO A GALILEO", de Ortega y Gasset-2ª-La crisis que Ortega predijo
En este vídeo seguimos explorando una de las obras más
importantes de José Ortega y Gasset, “En torno a Galileo”. Ortega sostiene que
la crisis cultural que vivimos hoy se parece mucho a la gran crisis que
atravesó Europa entre finales de la Edad Media y el nacimiento de la ciencia
moderna. Durante dos siglos —entre aproximadamente 1350 y 1550— el hombre
europeo se sintió perdido. Las convicciones que habían sostenido la cultura
medieval se habían derrumbado, y el individuo quedó sin suelo firme bajo los pies.
Sin embargo, de esa crisis surgió algo decisivo: la nueva razón científica.
Figuras como Galileo Galilei y René Descartes construyeron un nuevo modo de
entender la realidad basado en la razón matemática y el método científico. Ese
cambio permitió superar el caos y el desasosiego del Renacimiento y dio origen
a la Modernidad. Pero Ortega advierte algo inquietante: la misma razón que
permitió superar aquella crisis es también la que, siglos después, ha terminado
mostrando sus propias limitaciones y abocando a una nueva crisis. Por eso —dice
Ortega— nuestra época vuelve a encontrarse ante la necesidad de un nuevo giro
histórico. Comprender cómo se superó la crisis del Renacimiento puede ayudarnos
a entender la crisis cultural que vivimos hoy. Y tal vez también a intuir qué
camino podría abrirse en el futuro.
viernes, 20 de marzo de 2026
¿SOMOS O NO SOMOS
DICE ORTEGA:
“El hombre (…) es puro
movimiento y movimiento que va atraído por una meta”[1].
“El hombre es primariamente
el que no es aún lo que es”[2].
“El hombre es incapaz,
mientras no esté enfermo, de parar”[3]
“Ser hombre es un perenne
superarse a sí mismo”[4]
“El hombre es primaria y
fundamentalmente acción”[5].
Y, POR EL CONTRARIO, DICE TAMBIÉN
“El hombre no tiene más remedio que aprender a (…) sentirse a la par
mudable y eterno”[6].
“En español ser, viene de sedere = estar sentado”[7].
[1] Ortega y
Gasset: “La razón histórica”, O. C., Tº 12, pág. 316
[2] Ortega y
Gasset: “Sobre la razón histórica”, O. C., Tº 12, pág. 216
[3] Ortega y
Gasset: “Una interpretación de la historia universal”, pág. 37.
[4] Ortega y
Gasset: “La estética de “El enano Gregorio el Botero”, O. C., Tº 1, pág. 544.
[5] Ortega y
Gasset: “El hombre y la gente”, Tº 1º, pág. 47.
[6] Ortega y
Gasset: “El Espectador”, Tº VIII, O. C., Tº 2, pág. 728
[7] Ortega y
Gasset: “Pasado y porvenir para el hombre actual”, O. C., Tº 9, pág. 641
jueves, 12 de marzo de 2026
LAS EDADES DEL HOMBRE
“Una fábula de Esopo nos habla de cuatro edades: «Quiso Dios que el
hombre y el animal tuviesen el mismo tiempo, treinta años. Pero los animales
notaron que era para ellos demasiado tiempo, mientras al hombre le parecía muy
poco. Entonces vinieron a un acuerdo, y el asno, el perro y el mono entregan
una porción de los suyos que son acumulados al hombre. De este modo consigue la
criatura humana vivir setenta años. Los treinta primeros los pasa bien, goza de
salud, se divierte y trabaja con alegría, contento con su destino. Pero luego
vienen los dieciocho años del asno y tiene que soportar carga tras carga: ha de
llevar el grano que otro se come y aguantar puntapiés y garrotazos por sus
buenos servicios. Luego vienen los doce años de una vida de perro: el hombre se
mete en un rincón, gruñe y enseña los dientes, pero tiene ya pocos dientes para
morder. Y cuando este tiempo pasa, vienen los diez años de mono, que son los
últimos: el hombre se chifla y hace extravagancias, se ocupa en manías ridículas,
se queda calvo y sirve sólo de risa a los chicos» (ORTEGA
Y GASSET[1])
sábado, 7 de marzo de 2026
LAS GRANDES CRISIS DE OCCIDENTE-1
En este vídeo iniciamos una introducción al libro En torno a
Galileo de José Ortega y Gasset (1933), una obra fundamental para comprender
cómo nacen y se desarrollan las grandes crisis históricas que han afectado a
Occidente. Ortega afirma que las épocas de estabilidad se sostienen sobre un
sistema compartido de convicciones. Pero cuando ese sistema se agota, el mundo
se derrumba y el hombre queda sin referencias. Entonces comienza una crisis
histórica. En este primer episodio analizamos sobre todo la primera gran crisis
de Occidente: la que condujo del mundo antiguo grecorromano al cristianismo
medieval. Veremos cómo: 1) El agotamiento del mundo clásico provocó una
profunda crisis espiritual. 2) El cristianismo introdujo una nueva concepción
de la realidad centrada en Dios. 3) La Edad Media reconstruyó lentamente el
equilibrio entre fe y razón. 4) Santo Tomás intentó armonizar la filosofía
griega con el cristianismo. 5) Y finalmente pensadores como Duns Scoto y
Guillermo de Ockham comenzaron a desmontar ese equilibrio, preparando la gran
crisis del Renacimiento. Este recorrido permite entender mejor algo que también
nos afecta hoy: cómo nacen las crisis históricas y qué ocurre cuando una
civilización pierde sus convicciones fundamentales.
lunes, 2 de marzo de 2026
EL ARTE VINO A PROLONGAR EL MUNDO DE LOS SUEÑOS
El arte nació en el contexto de los hombres primigenios que
buscaban alterar sus estados de conciencia, con el objeto de ir a parar a una
realidad superior y sagrada, el mismo reino en el que brotan los sueños. La
mitología, el teatro, el arte en general (esas ramificaciones de los sueños)
nacieron llevando la impronta de lo sagrado, porque, a través del trance que en
las ceremonias primitivas se alcanzaba, uno se ponía en contacto con la “otra
realidad”, una realidad reparadora de las insuficiencias de esta otra que
sufrimos aquí abajo. Mircea Eliade, el historiador de las religiones
probablemente más prestigioso, decía: “Los mitos de muchos
pueblos hacen alusión a una época muy lejana en la que los hombres no conocían
ni la muerte, ni el trabajo ni el sufrimiento, y tenían al alcance de la mano
abundante alimento”[1]. Idea en la que, ya en la modernidad, redunda
Calderón de la Barca: “Yo sueño que estoy aquí / destas prisiones
cargado, / y soñé que en otro estado / más lisonjero me vi”[2]. Esa
era, pues, la vía pre-intelectual de acceso a la realidad deseable en la que uno
se liberaba de las insuficiencias de la realidad patente. La imaginación que se
ponía en juego de esa manera fue, pues, la fuente de la que nacieron la
mitología y el arte.
miércoles, 25 de febrero de 2026
NO SABEMOS QUÉ SER
“El hombre es afán de ser —afán en absoluto de ser, de subsistir— y
afán de ser tal, de realizar nuestro individualísimo yo (…) Pero sólo puede
sentir afán de ser quien no está seguro de ser, quien siente constantemente
problemático si será o no en el momento que viene, y si será tal o cual, de
este o del otro modo. De suerte que nuestra vida es afán de ser precisamente
porque es, al mismo tiempo, en su raíz, radical inseguridad. Por eso hacemos
siempre algo para asegurarnos la vida, y antes que otra cosa hacemos una
interpretación de la circunstancia en que tenemos que ser y de nosotros mismos
que en ella pretendemos ser —definimos el horizonte dentro del cual tenemos que
vivir (…) Vivir es reaccionar a la inseguridad radical construyendo la
seguridad de un modo, o, con otras palabras, creyendo que el mundo es de este o
del otro modo, para en vista de ello dirigir nuestra vida, vivir (…) (Pero) en
esta hora el hombre, y precisamente el más civilizado, en uno y otro
continente, no sabe qué hacer” (Ortega y Gasset[1]).
viernes, 20 de febrero de 2026
DÓNDE RESIDE LA VERDAD
Cuando Ortega dice que “la
verdad es lo único que esencialmente necesita el hombre”[1],
no está hablando primariamente de la verdad que ponen a nuestro alcance los
sentidos, ni de lo que subjetivamente satisfaga al individuo que se crea en
posesión de ella. “Verdad” en Ortega quiere decir “sentido”, y en esa frase
citada viene él a decir lo mismo que Viktor Frankl cuando
afirma: “La primera fuerza
motivante del hombre es la lucha por encontrarle un sentido a su propia vida”[2]. Y ambos, lo mismo que Jean Grondin cuando dice: “La tensión hacia el Bien,
hacia lo mejor, hacia la sobrevivencia es así inmanente a la vida”[3].
La verdad no es, por tanto, lo que de las cosas resulta manifiesto, que por sí
solo puede llegar a ser absurdo. La verdad de lo que es el bosque no es lo que
de él llegamos a ver, es decir, la primera fila de árboles, sino lo que se
oculta detrás de esto que es manifiesto; su ser fundamental (su sentido) no es
lo visible, sino lo que late detrás. La verdad es algo a desvelar, no consiste
en cosas, en hechos que capten los órganos sensoriales, sino en la ley, el
sentido que late detrás de lo manifiesto.
[1]
Ortega y Gasset: “Prólogo para alemanes”, O. C. Tº 8, pp. 39-40.
[2]
Viktor E. Frankl: “El hombre en busca de sentido”, Barcelona, Herder, 1979, p.
98.
[3]
Jean Grondin: “Del sentido de la vida. Un ensayo filosófico”, Barcelona,
Herder, 2011, p. 79
domingo, 15 de febrero de 2026
La DESAPARICIÓN DEL PADRE está destruyendo la familia (y viceversa)
Estamos asistiendo a una profunda transformación —y
descomposición— de la institución familiar en Occidente. A través de datos
demográficos, estudios psicológicos y una reflexión filosófica que recorre a
Engels, Freud, Sartre, Simone de Beauvoir, María Zambrano y Jung, este vídeo
analiza las consecuencias sociales, emocionales y culturales de la ausencia del
padre y la desarticulación de la familia tradicional. ¿Es la crisis de la
familia una simple evolución social o el síntoma de algo más profundo? ¿Qué ocurre
cuando se rompe la transmisión entre generaciones? ¿Puede una civilización
sostenerse sin padres, sin herencia y sin filiación?
miércoles, 11 de febrero de 2026
LO QUE DA SENTIDO A NUESTRA VIDA ESTÁ POR VENIR
“La materia de que está hecho el porvenir es la
inseguridad. Esa posibilidad necesaria y, a la vez, insegura es nuestro yo. Este, pues, lo primero que hace,
antes de darse cuenta del presente en que está, es estirarse hacia el futuro,
se futuriza, y desde allí se vuelve al presente, a las circunstancias en
que ya nos hallamos (…) Las circunstancias responden favorable o adversamente,
es decir, facilitan o dificultan la realización —la conversión en un presente—
de ese yo futurizante que por anticipado somos ya. Cuando nuestro yo
consigue en buena parte encajarse en la circunstancia, cuando ésta coincide con
él (…) es lo que denominamos felicidad. Viceversa, cuando nuestro contorno
—cuerpo, alma, clima, sociedad— rechaza la pretensión de ser que es nuestro yo
y le opone por muchos lados esquinas que impiden su encaje, sentimos una
desazón no menos amplia, no menos íntegra, como que consiste en la advertencia
de que no logramos ser el que inexorablemente somos. Este estado es lo que
llamamos infelicidad” (Ortega y Gasset[1]).
viernes, 6 de febrero de 2026
CÓMO CAMINAR HACIA EL ABISMO
Hoy el
“vale todo”, camuflado como apología de la diversidad, se ha ido convirtiendo
en parte sustancial de la opinión políticamente correcta. Podemos hacerla
arrancar esa posmodernidad de la famosa cita de Nietzsche de que “no hay
hechos, solo interpretaciones”(1).
No hay nada, pues, ahí afuera que sirva como referencia para diferenciar y
jerarquizar unas interpretaciones respecto de otras. No hay nada fuera del sujeto, podríamos decir en clave idealista. “El Yo es todo”(2),
que, anticipándose, había dicho Fichte; es decir: “la interpretación lo es
todo”, lo circunstante es inconsistente, no aporta nada (no es, como sostiene
Ortega, límite y dificultad). Así que Nietzsche pudo decir también, en esa
misma línea: “En última instancia lo que amamos es nuestro deseo, no lo deseado”(3).
Porque, en realidad, lo deseado (lo que está ahí afuera, en la circunstancia)
no es sino una invención, una construcción que hace el deseo. En consecuencia, “Vale
todo”, porque todo, esto es, lo diverso, lo informe… cualquier cosa
cumple la exclusiva función de servir de lámina de Rorschach sobre la que
proyectar lo que a cada uno le parezca. Vale todo en arte, en moral, en
política… Y por esa vía de que el deseo de cada cual resulta ser soberano va
asomando el descrédito de cualquier institución sobre la que se pueda sostener
la idea de sociedad como algo compartido. ¿A dónde iremos a parar?
[1]
Friedrich Nietzsche: “Fragmentos póstumos”, Tº IV, Madrid, Tecnos, 2010, p.
222.
[2]
Citado por Ortega en “Las dos grandes metáforas”, “El Espectador” Vol. 4, O. C.
Tº 2, p. 400.
[3]
Friedrich Nietzsche: “Más allá del bien y del mal”, Madrid, Alianza, 1980, pág.
111.
viernes, 30 de enero de 2026
SOMOS LIBRES DE SER EL QUE ESTAMOS OBLIGADOS A SER
martes, 27 de enero de 2026
LA SUBORDINACIÓN AL “QUÉ DIRÁN”
“El hombre que sabe muchas cosas, el hombre culto, corre el riesgo de
perderse en la manigua (en la abundancia desordenada) de
sus propios saberes y acaba por no saber cuál es su auténtico saber. No tenemos
que buscar lejos: éste es el caso del hombre medio actual. Ha recibido tantos
pensamientos que no sabe cuáles de entre ellos son los que efectivamente
piensa, los que cree, y se habitúa a vivir desde pseudocreencias, desde lugares
comunes a veces ingeniosísimos, intelectualísimos, pero que falsifican su
existencia. De aquí la inquietud, la alteración profunda que arrastran en el
secreto de sí mismas tantas vidas de hoy. De aquí la desolación, el vacío de
tanto destino personal que pugna desesperadamente por llenarse con alguna
convicción, sin lograr convencerse. ¿Y qué hace? Pues perentoriamente empeñarse
en convencerse de lo que no está convencido, fingirse creencias, y para
facilitar la íntima ficción, alcoholizarse con las actitudes más fáciles, más tópicas,
más de receta, que son las radicales” (Ortega y
Gasset[1]).
viernes, 23 de enero de 2026
VIVIR ES TRANSITAR DEL CAOS AL SENTIDO
“La vida es por lo pronto un caos donde uno está perdido” (Ortega y Gasset[1]).
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“El hecho humano es precisamente el fenómeno cósmico del tener sentido” (Ortega
y Gasset[2]).
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“El mundo en el que nacemos es rudo y cruel
y al mismo tiempo de belleza divina. Es cuestión de temperamento creer qué es
lo que predomina el absurdo o el sentido (…) Probablemente, como en todas las
cuestiones metafísicas, ambas cosas son ciertas: la vida es sentido y absurdo o
tiene sentido y carece de él. Tengo la angustiosa esperanza de que el sentido
prevalecerá y ganará la batalla” (Carl Gustav Jung[3]).
domingo, 18 de enero de 2026
LA FILOSOFÍA COMENZÓ INSULTANDO
Heráclito, Parménides, Jenófanes, con quienes, según Ortega,
se inicia la filosofía “se revuelven iracundos contra el vulgo y
llenan de insultos nominativa o genéricamente a sus predecesores (…) ¿Por qué
la filosofía comienza insultando? (…) En cierto modo el insulto al vulgo es la
tonalidad propia al «pensador» porque la misión de este, su destino
profesional, es poseer ideas «propias» opuestas a la doxa u opinión pública (…)
Heráclito y Parménides (…) al pensar frente y contra la doxa, su opinión era
constitutivamente paradoxa. Este
carácter paradoxal ha perdurado a lo largo de toda la evolución filosófica.
Parejamente Amos, el primer «pensador» hebreo, que es contemporáneo de Tales,
nos hará constar que al ser constituido por Dios en su profesión, Dios le
impone este encargo: «Profetiza contra
mi pueblo». Todo profeta es profeta contra y lo mismo todo «pensador» (…) Una
avalancha de «para-doxas» cae sobre Atenas. Se oye la tremenda blasfemia de que
los astros no son dioses, sino bolas de metal ardiente, el Sol, por ejemplo,
según Anaxágoras, del cual este dice que es más grande que el Peloponeso (…) En
efecto, apenas llega a Atenas el primer filósofo, que fue Anaxágoras, comienza
el pueblo ateniense a reaccionar con un sentimiento de desazón hasta entonces
desconocida (…) (El nombre por el que empezaron a llamarlos, que traducido viene a significar «lo que es
demasiado saber») por un lado significa acción u obra extraordinarios y tiene
un valor laudatorio, mas por otro significa un comportamiento excesivo,
desaforado, indebido y especialmente en sentido religioso, por tanto, sacrílego”
(Ortega y Gasset[1]).
lunes, 12 de enero de 2026
¿DE DÓNDE VENOMOS, A DÓNDE VAMOS?
“Desde ciento cincuenta años después de Cristo, esta impresión de
encogimiento vital, de venir a menos, de decaer y perder pulso, crece
progresivamente en el Imperio romano (…) Dos siglos más tarde no había en todo
el Imperio bastantes itálicos medianamente valerosos con quienes cubrir las
plazas de centuriones, y hubo que alquilar para este oficio a dálmatas y luego
a bárbaros del Danubio y el Rin. Mientras tanto, las mujeres se hicieron
estériles e Italia se despobló” (Ortega
y Gasset(1))
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