miércoles, 19 de agosto de 2026

NUESTRA MANERA DE AFRONTAR LA VIDA DETERMINA NUESTRAS IDEAS

“La vida de un pintor es la gramática y el diccionario que nos permitiría, si la conociésemos, leer inequívocamente su obra” (Ortega y Gasset[1])

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“Un filósofo es el hombre en quien la intimidad se eleva a categoría racional; sus conflictos sentimentales, su encuentro con el mundo, se resuelve, se transforma en teoría. Es el hombre que logra cristalizar su angustia en el diamante puro, geométrico, transparente, el que resuelve sus pasiones ‘more geométrico’. La biografía de un filósofo es su sistema” (María Zambrano(2))

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“La íntima biografía de los filósofos, de los hombres que filosofaron, ocupa un lugar secundario. Y es ella, sin embargo, esa íntima biografía, la que más cosas nos explica” (Miguel de Unamuno[3])

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“Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida brota de nuestro sentimiento respecto a la vida misma” (Miguel de Unamuno[4])



[1] Ortega y Gasset: “Goya”-O. C. Tº 7, Madrid, Alianza, 1983, pág. 516.

[2] María Zambrano: “Hacia un saber sobre el alma”, Madrid, Alianza, 1987, pp. 159-160

[3] Miguel de Unamuno: “Del sentimiento trágico de la vida”

[4] Miguel de Unamuno: “Del sentimiento trágico de la vida”

jueves, 13 de agosto de 2026

¿DÓNDE ESTÁ NUESTRO LUGAR EN EL MUNDO?

“No hay lugar bajo el sol que me retenga ni sombra que me resguarde, porque el espacio se vuelve vaporoso en el ímpetu errante y en la fuga ansiosa. Para quedarse en algún sitio, para encontrar tu ‘lugar’ en el mundo tienes que cumplir el milagro de hallarte en algún punto del espacio, sin andar encorvado bajo el peso de las amarguras (…) Si no hay un solo sitio en el que no hayas sufrido, ¿qué otro motivo puedes invocar en apoyo de una vida errante?” (E. M. Cioran[1])

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“Dios (…) no es sino nuestra incapacidad de detenernos en algún lugar” (E. M. Cioran[2])

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«Hemos de buscar a nuestra circunstancia, tal y como ella es, precisamente en lo que tiene de limitación, de peculiaridad, el lugar acertado en la inmensa perspectiva del mundo. […] En suma: la reabsorción de la circunstancia es el destino concreto del hombre» (Ortega y Gasset[3])

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«Estar arraigado es quizá la necesidad más importante y menos reconocida del alma humana. Es una de las más difíciles de definir. Un ser humano tiene una raíz por su participación real, activa y natural en la existencia de una colectividad que conserva vivos ciertos tesoros del pasado y ciertas expectativas de futuro» (Simone Weil[4]).

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“Un árbol cuyas raíces están casi totalmente carcomidas cae al primer golpe” (Simone Weil[5]).



[1] E. M. Cioran: “El ocaso del pensamiento”, Barcelona, Tusquets, 2000, pp. 34-35

[2] E. M. Cioran: “El ocaso del pensamiento”, Barcelona, Tusquets, 2000, p. 185

[3] Ortega y Gasset: “Meditaciones del Quijte”, O. C. Tº 1, Alianza Editorial.

[4] Simone Weil: “Echar raíces”, Madrid, Ed. Trotta.

[5] Simone Weil: “Echar raíces”, Madrid, Ed. Trotta.

 

sábado, 8 de agosto de 2026

EL DOBLE ROSTRO DEL SILENCIO

“Los acontecimientos más grandes no son nuestras horas más estruendosas, sino las más silenciosas” (Nietzsche[1])

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 “¡Silencio! ¡Silencio! ¿No se ha vuelto perfecto el mundo en este instante? (…) Así ríe un Dios. ¡Silencio!” (Nietzsche(2))

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«Nada se parece tanto a Dios como el silencio.» (Meister Eckhart[3])

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“Todas las verdades silenciadas se vuelven venenosas” (Nietzsche(4))

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«Toda la desgracia de los hombres proviene de una sola cosa: no saber permanecer tranquilos en una habitación» (Pascal[5])

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«El silencio es la fuente de la gran fuerza» (Lao Tse[6])

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«El silencio es profundo como la eternidad; el habla es superficial como el tiempo.» (Carl G. Jung[7])



[1] Nietzsche: “Así habló Zaratustra”, Alianza, pág. 194

[2] Friedrich Nietzsche: “Así habló Zaratustra”, Madrid, Alianza, 1981, pp. 369-370

[3] Meister Eckhart: Internet

[4] Friedrich Nietzsche: “Así habló Zaratustra”, Capítulo “De la superación de sí mismo”, Madrid, Alianza, 1981.

[5] Blaise Pascal: “Pensamientos”, Barcelona, Orbis,

[6] Lao Tsé: “Tao te king”

[7] Carl G. Jung: “Libro Rojo”

NO HAY CONCIENCIA SIN SUFRIMIENTO

 “No curamos la neurosis, sino que ella nos cura. El hombre está enfermo, pero la enfermedad es el intento de la naturaleza de curarle. Así pues, de la enfermedad misma podemos aprender muchas cosas para sanar, y en aquello que al neurótico le parece absolutamente despreciable está el verdadero oro que no hemos hallado en ningún otro sitio” (CARL G. JUNG(1)).

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«La neurosis es siempre un sustituto del sufrimiento legítimo» (CARL G. JUNG[2])

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«No curamos la neurosis; ella nos cura.» (CARL G. JUNG[3])



[1] Carl G. Jung: “Acerca de la situación actual de la psicoterapia”, en “Civilización en transición”, Obra Completa, vol. 10, Madrid, Trotta, 2001, p. 166.

[2] Carl Gustav Jung, Psicología y alquimia, Trotta, Obras Completas, volumen 12, § 26.

[3] Carl Gustav Jung: La práctica de la psicoterapia, Trotta, Obras Completas, volumen 16.

viernes, 24 de julio de 2026

QUEDA DESVELADA LA META DE LA VIDA

“Todo querer es constitutivamente un querer hacer lo mejor que en cada situación puede hacerse, una aceptación de la norma objetiva del bien. Unos pensarán que esta norma objetiva de la voluntad, este bien sumo, es el servicio de Dios; otros supondrán que lo óptimo consiste en un cuidadoso egoísmo o, por el contrario, en el máximo beneficio del mayor número de semejantes. Pero, con uno u otro contenido, cuando se quiere algo, se quiere por creerlo lo mejor, y sólo estamos satisfechos con nosotros mismos, sólo hemos querido plenamente y sin reservas, cuando nos parece habernos adaptado a una norma de la voluntad que existe independientemente de nosotros, más allá de nuestra individualidad” (Ortega y Gasset[1]).

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“Tácita o paladinamente, la vida de cada ser es un ensayo de apoteosis. De lo que en nosotros hayamos mejor, quisiéramos hacer lo óptimo del universo” (Ortega y Gasset[2]).



[1] Ortega y Gasset: “El tema de nuestro tiempo”, O. C. Tº 3, p. 165. 

[2] Ortega y Gasset: “Kant. Reflexiones de un centenario”, O. C. vol. 4, Madrid, Alianza, 1983, pág. 42.