lunes, 22 de marzo de 2021

EL HORIZONTE DA SENTIDO A LO QUE DISCURRE AQUÍ Y AHORA


     Nuestro reino es de este mundo sólo en la medida en que incluye aquél que añoramos, aquel que nos hemos prometido. Y “sólo tras de haberse señalado un fin lejano aparecen las finalidades inmediatas. Esa lejana luz es claridad que recae sobre las circunstancias inmediatas y las ordena, las hace cobrar sentido” (María Zambrano[1]). “Lo próximo, el objeto que vemos en nuestra inmediatez, se nos presenta desde luego destacando sobre un fondo de otras cosas más distantes; esto es, sobre el fondo de un horizonte” (Ortega y Gasset[2]). El “más allá” al que cada cual aspiramos, la distancia que nos queda por recorrer, hace que sea diferente para cada uno este mundo que, a primera vista, parece que compartimos.

      “Demasiado primer plano hay en todos los hombres, ¡qué tienen que hacer allí los ojos que ven lejos, que buscan lejanías!” (Friedrich Nietzsche[3]). María Zambrano también advertía del peligro que conlleva la subordinación a los primeros planos: “El conocimiento de cualquier género de realidad que sea requiere su horizonte adecuado (…) Y cuando no lo hay, sucede que se vive, en lo que hace a esa realidad, como en sueños”[4]. De modo que “si este horizonte cayera destruido de repente nos encontraríamos que lo que estábamos mirando en este momento, por insignificante que fuese, se convertiría en algo terrible, en algo que no nos permitiría ni movernos; seríamos presa del terror de su presencia”[5]. Sin distancia que recorrer en ella, la realidad deviene pesadilla.

     Hemos acabado descubriendo la eternidad porque siempre nos queda, y nos quedará, algo por hacer. Deseamos una cosa porque anhelamos lo que hay después, porque lo que vamos consiguiendo nos pone en camino de lo que aún nos falta, porque lo que nos es más cercano nos está prometiendo algo que está más allá. “No hallarás los límites del alma –decía Heráclito, no importa la dirección que sigas, tan profunda es su razón”[6].



0-PORTADA-1: Ortega y Gasset: “La rebelión de las masas”, O. C. Tº 4, p. 243.

    PORTADA-2: María Zambrano: “Persona y democracia”, Madrid, Siruela, 1996, p. 62.

[1] María Zambrano: “Persona y democracia”, Madrid, Siruela, 1996, p. 44.

[2] Ortega y Gasset: “Una interpretación de la historia universal”. O. C., Tº 9, pp. 17-18.

[3] Nietzsche: “Así habló Zaratustra”, Madrid, Alianza, 1981, p. 260.

[5] María Zambrano: “Persona y democracia”, Madrid, Siruela, 1996, p. 78.

[6] VVAA.: “De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos” Madrid, Alianza, 2001, Fragmento nº 67,


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