viernes, 3 de julio de 2026

¿POR QUÉ SENTIMOS QUE EL MUNDO SE DESMORONA?

¿Por qué nuestra época vive sumida en la incertidumbre, la ansiedad y la sensación de falta de sentido? En este vídeo analizaremos una de las grandes contradicciones que forman parte de la civilización occidental: por un lado, heredamos de Grecia la idea de que existe una realidad estable, racional y permanente; por otro, la modernidad y la posmodernidad han terminado imponiendo una visión en la que todo parece estar sujeto al cambio, depender de la voluntad, y de la interpretación subjetiva. Desde la idea de naturaleza de los antiguos filósofos griegos hasta la física moderna y el arte conceptual, desde el Derecho romano hasta la falta de identidad en el mundo contemporáneo, Occidente parece debatirse entre dos maneras incompatibles de entender el mundo: una basada en el ser y otra basada en la voluntad. A través de autores como Ortega y Gasset, María Zambrano, Parménides, Heráclito o Bauman, intentaremos comprender por qué el hombre contemporáneo siente que ha perdido sus puntos de referencia… y si todavía es posible encontrar algún equilibrio entre estabilidad y cambio.

 

miércoles, 24 de junio de 2026

TODO BUSCA CON QUÉ CONJUNTARSE

En el vértice superior de la Creación mora la Unidad, el Orden supremo, el Espíritu decía Hegel. En la base hierve y se agita de manera caótica lo múltiple y disperso. Esa muchedumbre que habita en lo inferior no deja de sentir la atracción, el empuje hacia lo unitario, allí donde todo pasa a ser previsible y a estar en armonía con lo que le rodea. Todo nace de la Unidad y vuelve a ella. Y así, cuando un árbol retoña en primavera y muestra su exuberante pulsión hacia lo múltiple, que se ramifica y pulula, no deja que cada hoja, cada átomo de su dispersión, olvide la unidad arbórea que los sostiene y alimenta. Lo múltiple no es, pues, sino la capa exterior de lo unitario, o su primera manifestación. Y si esto observamos en el espacio, no es sustancialmente diferente lo que ocurre cuando, asomados al tiempo, vemos desenvolverse el devenir: la base de la pirámide sería ahora el caos bullicioso y multitudinario de los fenómenos simples, azarosos, imprevisibles, aparentemente desasistidos del afán ordenador del Espíritu. Pero, latente, la Unidad, el Orden, eso que nuestra mente racional es capaz de descubrir y anticipar, tutela desde la sombra lo que acontece. La Historia no es conducida por el capricho: desde el vértice superior de la pirámide, todo es atraído hacia la complejidad, la regulación, la ley (Hegel decía “la libertad”)… hacia el punto en el que la pródiga y desparramada profusión de aconteceres individuales (de átomos de realidad temporal) de que es capaz la Creación recuerde la soterrada Unidad que está esperándoles en el futuro.

sábado, 20 de junio de 2026

LA LEJANÍA DA SENTIDO A LAS COSAS

“Sólo tras de haberse señalado un fin lejano aparecen las finalidades inmediatas. Esa lejana luz es claridad que recae sobre las circunstancias inmediatas y las ordena, las hace cobrar sentido” (María Zambrano[1]).

“Cuando era estudiante leí un libro acerca de la literatura española contemporánea que recogía la anécdota de un campesino que, al subirse a un vagón de tercera y descargar el inmenso bulto que llevaba encima, exclama: ‘¡Qué lejos está todo!’. Me impresionó tanto esa frase, que con ella titulé un capítulo de mi primer libro en rumano” (Emil M. Cioran(2)).



[1] María Zambrano: “Persona y democracia”, Madrid, Siruela, 1996, pág. 44.

[2] Emil M. Cioran: “Conversaciones”. Tusquets. Barcelona. 1996, p. 94.

miércoles, 17 de junio de 2026

LA VERDAD ESTÁ TANTO DENTRO COMO FUERA

 


“Salvémonos en las cosas”, le gusta recomendar a Ortega[1]. Solo que es preciso ir más allá, o más al fondo, de lo que en ellas es evidente. “La verdadera naturaleza gusta de ocultarse”, decía Heráclito[2], y solo se revela a quien se esfuerza por conquistarla. “La verdad es cosa a querer –afirmaba María Zambrano, algo a lo que hay que entregar totalmente la vida, algo implacablemente, infatigablemente buscado”[3]. O el mismo Ortega: “Una verdad no es verdad porque se la desea; pero una verdad no es descubierta si no se la desea y porque se la desea se la busca”[4].



[1] Ortega y Gasset: “Unamuno y Europa, fábula”, O. C. Tº 1, p. 131.

[2] VVAA.: “De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos”. Madrid, Alianza, 2001, Fragmento nº 8.

[3] María Zambrano: “Hacia un saber sobre el alma”, Madrid, Alianza, 1987, p. 170.

[4] Ortega y Gasset: “¿Qué es filosofía?”, O. C., Tº 7, p. 392.

jueves, 11 de junio de 2026

CÓMO LLEGÓ LA FRAGMENTACIÓN DEL MUNDO

Guillermo de Ockham (1285-1347) llegó diciendo que solo existían los individuos, no los géneros; solo los árboles concretos, no el bosque. Los conceptos, las generalidades, eran solo “flatus vocis”, soplos de voz, no realidades. Preparó así el camino al empirismo. Tuvo que llegar Ortega, entre otros, para advertir de que, además de las realidades concretas, tangibles, existía el sentido. Los bosques, pues, han vuelto a ser rehabilitados:

“Diríase que hay en cada (cosa) una cierta secreta potencialidad de ser mucho más, la cual se liberta y expansiona cuando otra u otras entran en relación con ella. Diríase que cada cosa es fecundada por las demás” (Ortega y Gasset[1]).



[1] Ortega y Gasset: “Meditaciones del Quijote”, O. C. Tº 1, p. 350.